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Una camiseta amb història (12/07/2018)

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Després d'una setmana d'haver acollit la concentració de la Selecció Espanyola Femenina a Palma, el coordinador del projecte de recuperació i difusió de la història del bàsquet balear, Toni García, ens explica la història què hi ha darrera de l'homenatge que es va retre a les jugadores internacionals de les Illes. En concret tot el que hi ha darrera de la història de la primera jugadora internacional: Xisca Rotger.

Hemos vivido unos días intensos en Balears, con la concentración en Mallorca de la selección española y la disputa de dos partidos frente a Japón, campeón asiático, presenciados en Son Moix por cerca de 7.000 personas. Además, se homenajeó de forma emotiva a las seis jugadoras internacionales absolutas que han dado nuestras Islas.

Este reconocimiento se hizo en los minutos previos al segundo partido, disputado el pasado día 6, justo en el centro de la pista, con Teledeporte emitiendo en directo, y con la presencia del presidente de la Federación Española de Baloncesto, Jorge Garbajosa, del presidente de la Federació de Bàsquet de les Illes Balears, Juanjo Talens, y la presidenta del Govern Balear, Francina Armengol.

Una a una fueron pasando nuestras internacionales, recibiendo de manos de las autoridades una placa conmemorativa y un ramo de flores: Nogaye Lo, la más joven y la última en sumarse a esta privilegiada lista; Alba Torrens, una de las más destacadas jugadoras europeas de la última década; Paula Seguí, la mejor jugadora de la historia nacida en Menorca; Marta Fernández, una de las mejores jugadoras de su generación; Chelo Martínez, un icono del básquet nacional de los años 80 y Xisca Rotger, la primera internacional absoluta que dio Balears, en 1971.

Todas ellas recibieron su homenaje, su placa, su ramo y su reconocimiento, en un marco espectacular.

En el caso de Xisca, nuestra pionera, además recibió una camiseta de la selección española con el número 7, su número en el único partido que disputó con la selección nacional, y su número con su equipo de toda la vida: el Medina Palma (que con la misma estructura varió de nombre dos veces: Sección Femenina Palma y Flavia).

No era una camiseta actual, sino una réplica de la que lució en 1971, en el partido que enfrentó a las españolas contra Australia. Una camiseta con historia; con una historia digna de ser contada.

El origen de este relato se remonta casi 20 años atrás, en la primera entrevista que le hice a Rotger. Cuando le pregunté en qué lugar especial tenía la camiseta de su único encuentro internacional, me sorprendió diciendo que les habían obligado a devolver toda la equipación, incluido chándal y camiseta, y que el único recuerdo físico que tenía de su experiencia internacional, era la bandera española que llevaba bordada la camiseta en el pecho. Esta explicación venía acompañada por una contagiosa tristeza.

Hace unas semanas, desde la FBIB se empezó a trabajar en la organización del acto de reconocimiento a las internacionales baleares. Entre las diferentes propuestas, surgió la posibilidad de confeccionar una camiseta lo más parecida posible a la que Rotger lució en 1971. Una idea muy ilusionante, pero no exenta de múltiples dificultades. La primera de ellas era no disponer en el Fons Documental de la Fundació FEBIB 1935 de imagen alguna de la concentración, o del partido, que nos sirviera para tomar ejemplo de la camiseta para la preparación de la misma.

Nos pusimos a trabajar para intentar contactar con alguna de las jugadoras que participaron en aquel encuentro, y la suerte estuvo de nuestra parte desde el primer momento. Se consiguió localizar a Charo Borges, jugadora canaria que disputó el partido de 1971 (al igual que Xisca, también fue su único partido con la selección). Nos contó que, efectivamente, les hicieron devolver todo el vestuario, excepto la bandera bordada. Charo nos mandó varias fotos en blanco y negro en las que se podía apreciar (de una forma no muy clarificadora) cómo era la camiseta.

No sólo eso, Charo nos explicó que es licenciada en Bellas Artes y fue más de 40 años profesora de dibujo en un instituto. Aprovechando su predisposición y su voluntad de ayudar (¡Muchas gracias Charo!), aún sin ofrecerle mucha información, pues era importante mantener el factor sorpresa, le rogamos que nos hiciera un boceto de cómo recordaba ella la camiseta. En menos de 24 horas tuvimos el dibujo que adjuntamos en este artículo, con el anverso y el reverso, y una foto del escudo que llevaban en el lado izquierdo del pecho.

A partir de ese momento, el personal de la Federació se puso manos a la obra para conseguir una réplica lo más parecida posible, incluido el escudo y el número. Hay que reconocer que tampoco esta parte fue fácil. Muchas veces nos quedamos con los tres minutos de homenaje visual, con las chicas, con las flores, con las placas, con la camiseta... y no somos conscientes de los recursos de todo tipo que se necesitan (humanos, de tiempo, económicos, logísticos, e incluso, como ya hemos comentado, el importante factor suerte) para un acto de este nivel.

Tres minutos de homenaje ante el aplauso de más de 3.000 personas y con la televisión nacional transmitiendo el acto en directo. Un acontecimiento que, desde Tenerife, también vivió con mucha emoción nuestra cómplice, Charo Borges. Una emoción compartida por todos los que hemos participado de la preparación y ejecución del homenaje. Una camiseta que llega a su dueña 47 años después, para, al fin, poder enmarcarla y colocarla en un lugar especial.

Para siempre, Xisca.

Toni García- Coordinador del proyecto de recuperación y difusión de la historia del bàsquet balear.





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